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Proyecto para promover el buen
uso del idioma español

Por: Diana Mantilla

La reseña

Es común que leamos reseñas para decidir si vale la pena leer un libro,
ver una película, ir a una obra de teatro o comprar un disco.

Luego de tomar la decisión y enfrentarnos directamente con la obra, valoramos
si dicha reseña era buena o mala. Pero…

  • ¿Qué hace que una reseña sea buena?
  • ¿Cómo podemos hacer una reseña?
  • Características
    • Para presentar un panorama general de la obra, esta se debe leer en su totalidad, incluyendo la contraportada, el índice (que muestra su estructura) y la introducción.

    Es un texto breve sobre una obra.

    Proporciona un panorama
    general y una valoración crítica.

    Procura mantener la objetividad.

    Su objetivo es informar y persuadir,
    de manera argumentada, al lector.

    • Con un poco más de trabajo y de reflexión crítica estas reseñas se pueden convertir en ensayos o artículos de opinión.

    Reseñas de libros o artículos científicos
    ¡Antes de escribir!

    Para emitir un juicio sobre una obra necestas un
    profundo conocimiento y entendimiento de la misma.

    Lee cuidadosamente el texto.

    Toma apuntes
    tanto del texto mismo como de las sensaciones y reflexiones que te suscita.

    - Identifica cuál es el objetivo que persigue el autor con la obra y, al final, piensa sensatamente si ese objetivo es alcanzado y si se pueden extraer algunas conclusiones.

    -Identifica cuál es el objetivo que persigue el autor con la obra y, al final, piensa sensatamente si ese objetivo es alcanzado y si se pueden extraer algunas conclusiones.

    - Documenta el contexto en el que la obra fue creada: puede ofrecerte perspectivas de análisis diversas.

    – Conoce un poco más al autor, las fuentes que utiliza, su método de trabajo y
    antecedentes.


    – Estar interesados en conocer la obra de manera general.

    – Querer decidir si la leen o no.

    – Estar interesados en conocer la obra de manera general.

    - Durante todo este proceso reflexiona sobre los logros, aciertos y desaciertos de la
    obra para poder tomar posición y emitir juicio o valoración de la misma.

    Manos a la obra

    Partes de una reseña.
    Veamos cómo se organiza la siguiente reseña redactada por Álvaro Robledo

    Un Mundo asfixiante


    Título:
    el autor de la reseña tiene la

    libertad de utilizar para

    su escrito un título distinto al de

    la obra a reseñar, pero que,

    de cierta manera,

    ofrezca una valoración sobre esta y sea

    llamativo.

    Motorman. David Ohle.
    Madrid: Editorial Periférica,

    157 páginas

    Datos:

    información clave

    que identifica la obra que

    se va a reseñar; para nuestro

    caso son bibliográficos. Deben mencionarse el autor, el torial y en ocasiones algunos datos

    como el lugar, el año de impresión y

    el número de páginas.

    Moldenke, el protagonista de la novela Motorman, de ficción científica (como haría la salvedad el escritor japonés Kobo Abe, para diferenciarla de la ciencia ficción, una suerte de laberinto enloquecido en el que no hay redención y todo es controlado por los usos y desusos de la tecnología), es un personaje que está a la altura de otros personajes del género, como Billy Pilgrim, de la novela Matadero-Cinco de Kurt Vonnegut; el hijo del duque de la casa Atreides, Paul, en Duna; o el detective Rick Deckard, de la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Phillip K. Dick, recordado por muchos en la actuación que hace de él Harrison Ford en la ya mítica película Blade Runner.

    Es un hombre ya no tan joven, con un viejo diente de plata que destella, que considera la soledad como la madre de todas las virtudes, que cuando llega el invierno al planeta agobiante en el que vive, cubierto por varios soles y lunas artificiales que se rompen y arden, sale a escribir su nombre con orines en la nieve, mientras recuerda con nostalgia el momento en el que aún tenía un solo corazón. En su planeta comen gatos e insectos, las mujeres van por las calles con abrigos de piel de perro. Moldenke, sin esperanza, “practicaba la existencia lineal y el movimiento lateral, prefería la tortuga a la grulla, el plato a la lámpara”. Es un libro construido por 110 subcapítulos muy cortos, cargados de diálogos y cartas delirantes que llevan al lector a un mundo de asfixia: el mundo que imaginaba su autor, David Ohle, en 1972, cuando publicó este libro (que pronto se volvería objeto de culto, aun cuando cayó muy pronto en el olvido comercial y solo pasaba de mano en mano, en fotocopias, en la más absoluta clandestinidad), en plena guerra de Vietnam. No en vano el libro ha sido considerado una de las mejores críticas que se han hecho en contra de esta guerra, estúpida como todas, en las que veía el declive absoluto de su nación como poder del mundo. La crítica es solo más poderosa porque en ningún lugar menciona, ni de pasada, la guerra de Vietnam. Habla desde una atmósfera caótica de un mundo entregado a la posible locura que la tecnología y la carrera por ser el más apto trae: no en vano, uno de los personajes, el Dr. Burnheart (a quien Moldenke busca a lo largo de la historia), dice en una carta: “¿Cuántas maravillas no habrán sido sepultadas por la Madre Ciencia?”. Es un mundo en el que todo es falso: las guerras son falsas (o de pega, como dice la buena traducción del libro), los tornados son falsos, al igual que los excrementos de elefante: la vida como la conocemos, es falsa y todo es intercambiable. En uno de los momentos más hilarantes de la narración, un personaje, el señor Bunce, le dice al protagonista: “Si no corrieran malos tiempos, Mol- denke, hasta podría amarte. Me incrustaría la vagina artificial para ti. Podríamos beber un par de buenos brebajes y ver un partido de fútbol”. Es nuestro mundo y no lo es: es el territorio posible que su autor veía para un tiempo no muy lejano al suyo (Ohle está vivo y es profe- sor en la Universidad de Kansas), un espacio que le debe haber parecido aterrador prever con tanta antelación: “En algún momento se dijo que no había nada qué hacer respecto al clima, luego resultó que sí, luego se hizo demasiado al respecto y ahora está totalmente fuera de control”.


    Resumen expositivo:

    normalmente

    se presenta la obra y se contextualiza

    desde su época de creación o a partir

    de su autor, luego se realiza un breve

    resumen que muestre los aspectos fundamentales y destacables de la misma.

    Nos enmarca dentro de una tierra paralela a la nuestra, un lugar perdido y a merced de la trinidad teológica del Estado, el Poder Financiero y los Medios, del CONTROL, como diría William Burroughs, viejo amigo y colaborador de Ohle. Un mundo “veloz para ocultarse en la crisálida y lento para cambiar. La vieja historia”.


    Comentario crítico:
    quien realiza

    la reseña tiene la responsabilidad de

    mostrar y valorar la obra de manera

    crítica, para lo cual debe exponer sus

    argumentos respecto a si esta cumple

    o no las expectativas del lector y los

    objetivos iniciales del autor. Para lograr una valoración ecuánime, algu-
    nas personas recomiendan contestar

    preguntas simples sobre la obra:

    ¿cómo me pareció?, ¿me gustó?, ¿qué aportes hace al

    campo o disciplina al

    que pertenece?, ¿el

    autor cumple con el objetivo?, ¿qué valor tiene frente a otras publicaciones similares o del mismo

    autor?, ¿cuáles son los aspectos débiles y cuáles los positivos?

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