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Por: Nicolás Rojas

Adaptación: Heidy Johanna Ramírez Salamanca

El informe

El informe da cuenta, por escrito, de algún asunto determinado.

En los ámbitos académico y laboral es común que, por iniciativa personal o solicitud de una autoridad institucional, debamos dar cuenta por escrito sobre algún asunto determinado.

  • Sabías que para los órficos la miel era símbolo de la sabiduría (Cirlot, 2004).

Debe preverse cuáles son las fuentes que se utilizarán para realizar el informe y cuáles son los instrumentos de análisis y organización de la información.

El lenguaje utilizado debe ser claro y preciso, y se deben evitar comentarios o digresiones que no tengan relevancia para el tema tratado.

Es esencial definir y mantener la misma voz de enunciación durante todo el texto:

A título personal

  • Si el informe se presenta a título personal, se recomienda escribirlo en primera persona singular (informo que…, solicité a la entidad…).

A título de una institución

  • Si se trata de un informe que presenta una institución o una de sus áreas o dependencias, se recomienda escribirlo en primera persona plural (informamos que…, solicitamos a la entidad…) o en tono impersonal (se informa que la Decanatura…).

Es importante cuidar el uso coherente de los tiempos verbales.

El informe de investigación

Es el documento mediante el cual se expone por qué se abordó determinado problema, cómo se estudió y cuáles fueron los resultados o conclusiones del estudio realizado. Dentro de este tipo de reportes encontramos las tesis, los artículos (o papers) y las ponencias, entre otros.

  • Sabías que para los celtas el avellano era uno de los 7 árboles sagrados y que era símbolo de la sabiduría y la belleza; se consideraba, además, que quien comía avellanas adquiría un conocimiento completo de las ciencias y de las artes (Escacena y Ferrer, 2006).

A continuación puedes leer un ejemplo de un informe de investigación y de su estructura. El texto es una adaptación del siguiente artículo: Álvarez, D., Ocampo, N., Giraldo, Y., Guerra, L., Melgar, L. y Gómez, M. (2008). La promoción de la lectura en las bibliotecas públicas de Medellín. Revista Interamericana de Bibliotecología, 31(1), 161-205.

Como verás, hemos tomado la información que nos permite ilustrar cuáles secciones conforman un informe de investigación; sin embargo, te invitamos para que consultes el artículo original y accedas a los resultados y recomendaciones completas de esta investigación.

La promoción de la lectura en las bibliotecas públicas de Medellín

Este trabajo informa de los resultados de la investigación titulada Exploración de los discursos y las prácticas de la promoción de la lectura en las bibliotecas públicas de Medellín: una revisión del lugar social de la biblioteca pública en la formación de los lectores. La investigación se centró en mostrar el estado de las principales categorías institucionales y organizacionales de la biblioteca pública que condicionan el desarrollo de las iniciativas de promoción de la lectura. El propósito general de la investigación era ofrecer una descripción nominal, cuantitativa y estructural de las iniciativas de promoción de la lectura desplegadas por las bibliotecas públicas en Medellín, de forma que se impulse la constitución de un mapa general de su estado actual, aún cuando muchas de las concepciones, valoraciones y propuestas hechas en ese mapa bien podrían aplicarse a contextos más amplios como el colombiano y, aún más, al latinoamericano.

El objetivo de la investigación era, en primer lugar, estudiar las prácticas y los discursos (disciplinares y profesionales) que sustentan las iniciativas de promoción de la lectura en las bibliotecas públicas de Medellín, de forma que sea posible empezar a comprender el lugar de la biblioteca pública en la tarea de formación social de los lectores. Y, en segundo lugar, aportar una base de reconocimiento empírico de las relaciones entre biblioteca pública y lectura.

Los conceptos centrales de la investigación son biblioteca pública y promoción de la lectura, y se retomaron también las ideas referentes a sociedad, lenguaje, discurso y práctica, para todo lo cual se privilegió la mirada de la sociología contemporánea, de la mano de Jürgen Habermas, Manuel Castells, Pierre Bourdieu y Paul Ricouer.

Marco conceptual

Esta sección está compuesta por la introducción o justificación, los objetivos, el marco teórico y la hipótesis. Al redactar se pretende enunciar, entre otros, el problema de investigación, y los aportes conceptuales que ya se han realizado al respecto.

 

El enfoque metodológico de la investigación asumió la manifestación de los fenómenos humanos como hechos históricos, contextuados y portadores de sentido; así como también, hechos observables y verificables que pueden valorarse a partir de aproximaciones, contrastaciones, comparaciones y relaciones entre información primaria y secundaria y perspectivas teóricas, categoriales y conceptuales. Esta pretensión metodológica orientó la exploración del problema de investigación desde el uso de metodologías cualitativas.

Se usaron, principalmente, tres tipos de instrumentos de indagación: instrumentos para el registro y la sistematización de la información, para la generación de la información y para el análisis de la misma.

En cuanto a los criterios éticos que condujeron el trabajo de investigación, se tuvo en cuenta: la cordialidad y respeto en la comunicación; el consentimiento informado; la veracidad y oportunidad en la información suministrada; el respeto por la imagen institucional; y el compromiso del retorno social de la información, es decir, la necesaria devolución de información y conocimiento obtenidos.

Marco metodológico

En esta sección se abordan aspectos como las variables implicadas, el método, la población-muestra, los instrumentos y la recolección de datos. El objetivo es presentarle al lector el paso a paso de realización de la investigación.

 

La investigación arrojó una cantidad muy grande y significativa de datos cuantitativos y de información cualitativa sobre las dimensiones organizacional y práctica de la promoción de la lectura en la biblioteca pública en Medellín. Por ello, el artículo presenta, de manera sintética, sólo los principales hallazgos de la investigación respecto de dos grandes campos: los discursos de la promoción de la lectura que tienen las bibliotecas públicas en Medellín, y las ideas que se tienen sobre el lugar social de la biblioteca pública en la formación de los lectores.

En cuanto a la naturaleza de los conceptos de ‘lectura’, ‘lector’, ‘promoción de la lectura’ y ‘animación a la lectura’ puede identificarse en el discurso de las bibliotecas investigadas lo siguiente:

– La lectura se define como un proceso, esto es, como un conjunto de acciones que buscan incorporar al sujeto en un acumulado de saber cultural simbólico, mítico y ritual. También, es vista como un producto y como experiencia, para este caso, calificada de formativa y gozosa. La lectura también se concibe como ejercicio político que involucra la acción de un sujeto que busca hacerse visible en el espacio político para recuperar su voz y su palabra. Instrumento o herramienta, habilidad y “la forma más refinada de cultivar nuestro lenguaje” hacen igualmente parte de las definiciones asignadas a la lectura.

– Con respecto al concepto de lector, hay una convergencia notable del discurso de las bibliotecas indagadas, en considerarlo como sujeto individual y no como sujeto colectivo. Esto es, las bibliotecas no aluden a comunidades, segmentos o capas lectoras. No obstante, hay implicaciones colectivas y sociales que se desprenden de las características señaladas en casi todas las definiciones de lector como un sujeto que debe estar en capacidad o con la actitud de transformar su entorno y su realidad.
En cuanto a la promoción de la lectura, esta se concibe como una acción o conjunto de acciones sociales intencionadas que buscan generar, acercar, permitir y favorecer una relación de los lectores como las dimensiones culturales de la lectura y la escritura. También, es asumida como el objetivo estratégico de la biblioteca pública y como una actividad que compromete esfuerzos, tiempos y recursos en un horizonte de intervención social por parte de las bibliotecas.

Además, se encontró en la investigación que en muy pocas de las definiciones se alude a la escritura como parte integral de la promoción de la lectura, es decir, la escritura no se hace visible como correlato de la lectura.

– Es evidente que el gran conjunto de actividades que despliegan las instituciones en el campo de la animación lectora, como horas del cuento, talleres, lecturas en voz alta, lecturas individuales, etc., obedece a una concepción un tanto vaga de la intervención lectora de la biblioteca pública, centrada en la acción y dirigida a proponer a la lectura desde el placer, más que desde el esfuerzo trasformativo del sujeto. Ello muestra que las instituciones no han reflexionado sistemáticamente respecto del significado (acuerdo social) y sentido (apropiación individual) del placer de leer así como tampoco sobre lo que es la animación a la lectura como un proceso profundamente vinculado con lo que Monserrat Sarto llama “educación lectora”.

Resultados de la investigación

La forma más recomendable de presentar los resultados es a través de una descripción analítica y sintética de los mismos; la información cuantitativa puede presentarse por medio de tablas o gráficas.

Las conclusiones no se presentan como puntos de cierre sino como claraboyas, puntos de apertura a nuevas tareas comprensivas en el campo de las relaciones entre biblioteca pública y lectura.

Podemos mencionar que en la ciudad no suele darse la hermandad necesaria entre prácticas y discursos de la promoción de la lectura, ya que se sigue considerando que los discursos son un problema netamente de la academia, y las prácticas de la vida cotidiana de las organizaciones que las desempeñan. De este modo las bibliotecas públicas acostumbran realizar sus prácticas de lectura bajo supuestos y valoraciones que se justifican en sí mismas, no dando cabida a cuestionamientos, críticas o reflexiones estructurales. Ello conduce a una comprensión precaria del lugar que ocupa la biblioteca pública, tanto en la formación social de los lectores, como en el contexto de las propuestas de desarrollo de ciudad y de país. Por último, basados en el planteamiento de Hugo Cerda, que afirma que “una teoría sin un referente empírico es vacua e ingrávida, y una práctica que carece de una teoría no tiene rumbo ni fundamento”, podemos concluir que las prácticas de promoción de la lectura en la biblioteca pública pueden sobrevivir y realizarse sin discursos elaborados y comunicables, pero no por largo tiempo, ya que no habrá justificaciones y fundamentos que las integren con suficiencia a la vida social.

Discusión o conclusiones

Se interpretan los resultados, se hacen las inferencias correspondientes, de cara a los objetivos y la hipótesis, y se sugieren posibles nuevos estudios a partir de lo alcanzado.

1. ANDER-EGG, Ezequiel. Diccionario de Trabajo Social. Bogotá: Plaza & Janes, 1986. 479 p.

2. ÁVILA PENAGOS, Rafael. Las relaciones entre la educación y la cultura en Pierre Bourdieu. Revista Colombiana de Sociología. 2002, Vol. 7, No. 1, p. 9-26

3. BARCENA, Fernando y MELICH, Joan Carles. La educación como acontecimiento ético: natalidad, narración y hospitalidad. Barcelona: Paidós, 2000. 206 p.

4. CASTELLS, Manuel. La sociedad red. 3 ed. Madrid: Alianza, 1998. 590 p.

5. CERDA GUTIÉRREZ, Hugo. De la teoría a la práctica: el pensar y el hacer en la ciencia y en la educación. Bogotá: Cooperativa Editorial Magisterio, 2005; p. 49-57.

6. SANTOS, Boaventura de Sousa. Modernidad, identidad y cultura de frontera. En: Derechos y luchas sociales: creación incesante de ciudadanía: Estado, derecho y luchas sociales. Bogotá: Ilsa, 1991.

Referencias

Se presentan las fuentes documentales utilizadas en el estudio.

 

Referencias

Álvarez, D., Ocampo, N., Giraldo, Y., Guerra, L., Melgar, L. y Gómez, M. (2008). La promoción de la lectura en las bibliotecas públicas de Medellín. Revista Interamericana de Bibliotecología, 31(1), 161-205.

Cirlot, J.E. (2004). Diccionario de símbolos. Madrid: Ediciones Siruela.

Escacena, J.L., Ferrer, E. (2006). Entre Dios y los hombres: el sacerdocio en la antigüedad. Sevilla: Universidad de Sevilla.

Tejada, J. (2002). El informe de investigación. Consultado el 3 de diciembre de 2014, en: www. comunicacioneshc.com/comunicaciones/wp-content/ uploads/2012/05/tejadafernandez.pdf

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